La mañana del pasado 18 de abril se convirtió en una auténtica celebración de la diversidad, la cultura y la imaginación en la Biblioteca – Casa de la Cultura.
Bajo el lema de “El día del libro más diverso que nunca”, la actividad que organizamos desde la asociación con la colaboración del Ayuntamiento de Águilas, superó todas las expectativas, reuniendo a un gran número de familias que no quisieron perderse esta cita tan especial.
El cuentacuentos, centrado en las obras de Olga de Dios, fue uno de los grandes protagonistas de la jornada. La narración, a cargo de Jess Botella, logró captar la atención de pequeños y mayores desde el primer momento, dando vida a historias llenas de color, valores y creatividad. Personajes como el Monstruo Rosa o Leotolda cobraron una nueva dimensión, generando risas, emoción y momentos de complicidad entre el público asistente.
Luz verde a la imaginación
Tras la lectura, el esperado taller sorpresa puso el broche perfecto a la actividad. Niños, niñas y niñes —y también muchas personas adultas— participaron con entusiasmo en una propuesta dinámica y participativa, donde la imaginación fue la gran protagonista. El ambiente fue cercano, inclusivo y lleno de energía, reflejando el espíritu de una jornada pensada para disfrutar en comunidad.
La alta asistencia y la excelente acogida confirman el éxito de la iniciativa, consolidándola como una propuesta cultural de gran valor para Águilas. Actividades como esta demuestran la importancia de fomentar espacios donde la diversidad, la lectura y la creatividad se unan para ofrecer experiencias enriquecedoras para todas las edades. Sin duda, una mañana para recordar y repetir.
Mirando al futuro
Este tipo de iniciativas que impulsamos desde Águilas Diversa ponen de manifiesto la importancia de acercar valores como el respeto, la empatía y la diversidad desde edades tempranas. La infancia es una etapa fundamental en la construcción de la mirada hacia el mundo, y actividades como este cuentacuentos permiten transmitir, de forma lúdica y natural, la riqueza que existe en la diferencia. A través de historias y dinámicas participativas, los niños, niñas y niñes no solo disfrutan, sino que también aprenden a convivir en un entorno más inclusivo.
Asimismo, propuestas como esta contribuyen a que todos los menores se sientan representados y reconocidos, algo esencial para su desarrollo emocional. Al mismo tiempo, ayudan a fomentar la comprensión entre quienes viven realidades distintas, reforzando valores que son clave para la convivencia. En definitiva, se trata de sembrar desde la base una cultura de respeto y tolerancia que beneficie al conjunto de la sociedad, fortaleciendo el tejido social del municipio y apostando por un futuro más igualitario.
¡Gracias por acompañarnos una vez más!